1. QUIÉN LE PONE EL CASCABEL AL GATO

   Dejaba una pregunta en el aire en el anterior capitulo, la de cómo revertir tus creencias negativas en positivas, en cómo pasar de ver el mundo en blanco y negro a verlo en colores, de cómo alcanzar una nueva conciencia que no descanse tanto en la razón sino en el Ser que eres. El objetivo es bien simple, lograr hacer de los sufrimientos particulares, que se engendran siempre desde la razón, cenizas ¿Quiere esto decir que superarás el sufrimiento y alcanzarás una vida feliz? Sí, quién te lo impide. Solo tú tienes el poder de alcanzar ese estado. Esto debe quedar muy patente ya a estas alturas del libro, el cascabel al gato lo pones tú. Solo tú tiene el poder para cambiar toda tu realidad y cuando digo toda, es toda la que tú quieras cambiar.

En tus manos está encontrar tu esencia por encima de todas tus creencias

Nadie puede decirte de qué color es tu cielo ni cuál es la temperatura correcta para llevar manga corta o zambullirte en las aguas de una hermosa y paradisiaca playa tropical o en las heladas aguas de algún maravilloso lago noruego ¿entiendes? Vale, pero cuáles son los mecanismos concretos que permitan pasar de un tipo de creencias negativas a otras sin ese halo de negatividad. Desde otra perspectiva, qué debo comprender para desterrar de mi vida lo que me impide tener una existencia armónica, equilibrada y próspera. Sí, el camino hacia el Ser que eres es una cuestión de comprensión, conocimiento, de ti mismo como parte de Dios. Si te ves como un ente separado de Dios, estarás apagando la luz que te permita ver el camino a seguir. Si solo ves el ego que habita en ti, solo podrás ver sombras deformadas de quien crees que eres. Si no quieres creer en Dios, tendrías que verte como parte del universo, de sus leyes, de una manera unívoca. Si en vez de verte como parte de una Inteligencia Divina quieres verte como parte de una Inteligencia Universal, no hay problema. Tú no vas a dejar de Ser por eso ni Dios te va a dejar de ver como parte del Todo.

Tú eres el Alfa y Omega como parte de la Conciencia del Padre

El desconocimiento de tu alfa y omega no exime que tengas un principio y un fin, entendido como finalidad, significado, no como terminación, extinción. Entonces, el primer requisito concreto para que puedas cambiar tus creencias negativas en otras positivas es sentirte parte del Todo. Sentirse parte no es estar aparte de, sino entrelazados. El universo no es una entidad que, cual mecano, tenga piezas con <<vida>> propia. El universo es una red de conciencias conscientes de ser que se entrelazan con distintos tipos de energía que permite las maravillas que podemos detectar humanamente con nuestros sentidos. Esa red no es otra cosa que Dios mismo.

Todo en el universo está entrelazado. Tú eres parte del Universo…

El entrelazamiento no es otra cosa que Dios mismo. Las distintas formas de energía no son otra cosa que Dios mismo. Pero, insisto, no importa que te veas como parte de un Todo natural que sigue su propia inercia, lo importante es que comprendas que como parte de ese Todo tienes las mismas capacidades de esa creación. No eres un ser único, separado del Todo, como una nave galáctica navegando al garete por los confines del espacio. Eres parte de un Único Ser, llames como lo llames ¿nos hace esto menos interesantes a la luz de nuestro ego? Pues puede ser, pues el ego es esa entidad que parece preferir ser cabeza de ratón que cola de tigre. Pero no debemos olvidar que somos más que nuestro ego, se ponga este como se ponga, actúe como actúe. Llegar a interiorizar que eres parte del Todo y que el Todo interactúa contigo como una sola entidad es parte primordial para dar el siguiente paso hacia el cambio de creencias. Repito, no te pido que creas en Dios, como uno mismo y tantos miles de millones de seres lo hacen y sienten, sino que, siendo un no creyente, creas al menos que eres parte de ese todo universal, y no una parte anodina, sino un engranaje ineludible para poner en funcionamiento todo el universo. Hago esta aclaración para quien lo pueda necesitar, aunque imagino que los lectores que hayan elegido este libro lo hayan hecho porque, de una u otra forma, ya tienen a Dios en sus corazones.

Tomado del libro TE ODIARÉ TODA LA VIDA O CÓMO VENCERTE A TI MISMO

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