3. CÓMO TRANSFORMAR LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS EN PENSAMIENTOS POSITIVOS

   No hay que convertirnos en pequeños magos del pensamiento ni invocar al espíritu de Freud o de Jung para revertir la inercia de una realidad que no nos gusta y, a la vez, nos hace sufrir. El único obstáculo que debes afrontar y enfrentar eres tú mismo y tu pensamiento negativo. Como podrás imaginar es una ventaja que esto sea así, pero también representa un esfuerzo mayúsculo, pues tienes que luchar para vencerte a ti mismo.

Los miedos son las mayores fábricas de pensamientos negativos

Igual que cambiar el mundo no es tarea de nadie, sino de cada cual,en su parcela de realidad, lograr cambiar tu perspectiva de tu mundo interior es la principal tarea que puedes emprender para ser feliz y alcanzar el mundo que quieres, la realidad que anhelas. Alguien puede pensar que es muy fácil alentar si no se está <<viviendo>> esa realidad de la que se quiere huir, pero no es cuestión de dar ánimos. Eso lo hacen los amigos, no quien sufre y está solo frente a su realidad. Cuando despiertas a la realidad de Ser, a la Conciencia de Ser, esa soledad se convierte en la mayor alegría a sentir, pues te das cuenta de que Dios siempre ha estado ahí, en tu Ser, aguardando, esperando y junto a Él, la posibilidad creadora de quien eres. Alguien podrá insistir en preguntar cómo se alcanza ese cambio de pensamiento, pues, como suelen decir, del dicho al hecho hay mucho trecho. Veamos.

FASES PARA SUPERAR LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS

Hay varias fases que debes sentir antes de alcanzar el camino hacia el final del túnel. La primera es la conciencia del sujeto del problema que tienes y el reconocimiento de que su solución no depende nadie, sino del sujeto mismo, es decir de ti mismo si estás en esta coyuntura. No ganas nada invocando a Dios desde la nulidad de tu pensamiento, es decir, si crees que tú estás separado de Dios mismo. Si no te reconoces como parte de Dios, y de que la solución a tu problema está en ti, nada alcanzarás llorando, maldiciendo, mostrando pena por ti mismo, odio por el mundo o dejándote llevar por las circunstancias. Reconocer que el problema y la solución está en uno es un paso adelantado al cómo vencer a esas creencias fallidas que nos anulan como Seres y nos limitan como personas.

El antídoto contra las sociedades enfermas está en tu voluntad por ser, Ser tú mismo y no dejarte arrastrar por creencias fallidas

Otra fase a sentir es, muy entrelazada con la anterior, tener fe en uno mismo, es decir sentir que la vida de uno es tan valiosa como toda vida plena de Conciencia Consciente de Ser. No se trata de realzar la autoestima, pues esta es muy peligrosa si lo que estás intentando es realzar la autoestima del ego, sino de realzar la fe que te hace sentir que tu vida no es ajena al universo. Sentirse parte de todo no es tan complicado si te dejas abrazar por la sensación de que todo y todos de alguna forma estamos entrelazados. Igual que hay una conexión entre tú y tu familia directa, entre tú y el entorno físico en el que has nacido, hay una conexión entre tú y todo el universo. Sentir esa conexión es sentir la fe de que tu vida es parte de un Todo. No importa si aún no puedes comprender qué es ese Todo, quizá hasta no llegar a otro plano de Conciencia, en otro estado del Ser, se pueda llegar a comprender en su justa proporción qué significa eso de ser parte de un Todo. Pero siente esa posibilidad como algo real, algo que pudieras y quieres experimentar en ti.

Aun cuando los pensamientos negativos pueden llegar contra tu voluntad, sí está en ti el poder rechazarlos

Otra fase es sentir, tener conciencia de que, si bien los pensamientos pueden llegar sin tu permiso, por los mil y un caminos que llegan a ti, un olor, una frase, una imagen, etc., etc., sí está en tu poder el rechazarlos o asimilarlos. La sensación de ser invadidos por algún pensamiento que no deseamos, que nos hace mal, que nos hace sufrir, no nos es ajena. Es como un cielo que va ennegreciéndose y el aroma a tierra mojada nos dice que pronto lloverá también donde estamos. Así, de modo análogo, puedes sentir esa sensación de un pensamiento que no quieres. Es más, lo que en el trasfondo nos avisa de la negatividad de ese pensamiento es la emoción a él asociada, ira, cólera, temor, preocupación, envidia, celos, etc., etc. Cuando sientas esas emociones negativas ten la seguridad que los pensamientos y creencias a ellos asociadas debes eliminarlos. Cómo. Es la pregunta ¿no? Cómo lograr salir de esa cascada emocional que, además, va acompañada de un torrente bioquímico en nuestro cerebro físico de considerable alcance. Bueno. En primer lugar, no importa qué descomunal sea ese tsunami emocional, tú puedes fijar tu pensamiento en otra cosa, pensar en otra cosa, cambiar tus sentidos hacia otro lugar. Si el recuerdo que te viene, y no importa la vía que lo originó, es, por ejemplo, la pena por la muerte de un ser querido tuyo y te viene la imagen de dicha persona y los buenos momentos vividos con ella y la herida abierta que pudiste haber dejado al no pedirle perdón por algo, cambia esa imagen. Piensa, redirige tu pensamiento hacia otra imagen que sabes te proporcionará gratas sensaciones. Eso sí lo puedes hacer, no está fuera de tu alcance. Tú puedes no tener acceso a qué pensamientos te llegan, pues para eso se necesita ya estar encaminado en el Ser que eres, pero sí puedes decidir cuáles permanecen en tu mente. Si sientes que te llenas de ira cuando tu jefe te está llamando injustamente la atención de forma grosera y déspota, y aunque sea por una causa justificada, pues nadie debe ejercer malas formas para un reclamo, desvía esa ira hacia otra emoción. No sé, puedes imaginarte a tu jefe en ese instante encarnado de mono en medio de la selva y tú como un investigador intentando descifrar su enigmático lenguaje. No estoy diciendo que lo llames mono o que ni siquiera lo pienses de él, sino lo que importa es que ese hecho que te está inundando de pensamientos y emociones negativas, lo visualices de otra manera. Si te despiden de tu trabajo por cualquier causa y eso te atrae pensamientos negativos de todo tipo, piensa que pronto podrás conseguir trabajo. No te dejes invadir por el miedo, pues los miedos son las mayores fábricas de pensamientos negativos.

Enfrentarte a tus miedos para alejar de ti los pensamientos negativos es comenzara vencerte a ti mismo

No alimentes los pensamientos negativos con más leña emocional. La idea es que llegues a comprender que el pensamiento lo es todo en cuanto a todo lo que te acontece, pues es la forma energética que tenemos de comunicarnos con Dios y Dios siempre te responderá con lo que tú le estás pidiendo. A ese Dios bueno y todopoderoso hay que entenderlo en su justa medida y para ello es menester decir que es bueno y poderoso porque te da lo que tú le pides. Saber pedir a Dios, saber orar, saber comunicarte con Dios es saber entender y crear las emociones que te dan vida y que mandas al infinito a través de su propia energía. Por eso cuando te digo que el Amor y el Perdón, tal y como yo las entiendo, como creación y recreación en un ciclo de vida sin fin, lo es todo es porque el lenguaje de Dios no es el lenguaje de la razón humana, del ego humano, sino el de las emociones que surgen cuando amas y nada esperas, cuando perdonas y nada esperas. Cuando pides amor y nada esperas y sin embargo te llega el amor. Cuando pides perdón y nada esperas, pero te llega el perdón. Saber emocionarte correctamente es comenzar a cambiar un pensamiento por otro, una realidad por otra, una vida por otra. Uno puede preguntarse y decir, bien, necesito cambiar de pensamiento y de las emociones a ellos asociadas cuando son negativos, cuando sé a todas luces que me hacen daño, saber dominarme, a fin de cuentas, pero ¿hay algún método de alcanzar dicho dominio? porque eso es casi como aconsejar al alcohólico que deje de beber, pero el caso es que se le diga cómo dejarlo. Bien, hay cientos de métodos para el dominio de las emociones y todos desembocan en la meditación. Orar es meditar. Ejercitarse es meditar. Escuchar y no interrumpir es meditar. Llorar y reír sin sacar una lágrima ni mover un músculo es meditar. Hay muchas formas de ejercer el dominio de la mente y con ese dominio enfrentar ese flujo de los pensamientos negativos. Mi preferencia es la meditación que conlleva una atención en la respiración y la visualización y programación mental de lo que busco, de lo que quiero. Acordaros de que el cuerpo siempre obedece a la mente y esta al Ser que somos y este, cuando está en sintonía, y ese es el fin de la vida, al Ser Supremo. En el argot judeo-cristiano, el ángel caído no es más que la razón humana, el ego humano, y como aquel, saliendo de Dios, también puede regresar a Él, pues el universo no es más que la propia energía del Ser Supremo. Todo lo impregna, todo lo comunica y a todas Conciencias Conscientes de Ser nos acoge como un Todo. Podemos negar a Dios, pero jamás podremos dejar de sentir en cada uno de nuestros actos de vida los efectos de Él a través de nuestro Ser. Siempre nos devolverá, y con creces, lo que le pedimos a través de las emociones. Sí, con creces ¿Por qué creen que el Reino de Dios es como una semilla de mostaza?

Tomado del libro CREENCIAS FALLIDAS              

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