A QUIÉN VA DIRIGIDO

No hay edad ni limitaciones económicas, académicas, religiosas o de cualquier índole para entrar en el camino del desarrollo espiritual. Solo los niños pueden estar exentos, pues son ellos el modelo a seguir en cuanto a esa hermosa capacidad de vivir plenamente no solo el presente, sino de reconocerse unos a otros por encima de creencias y culturas. Los niños dejan de ser niños cuando sus egos comienzan a apoderarse de su espíritu y empiezan a desarrollar su conciencia cultural.

En ti están las cadenas
El único muro a traspasar está en ti

Desde esta perspectiva, el presente libro va dirigido a todos aquellos seres de buena fe que desean encontrar y traspasar la frontera que los tiene retenidos dentro de falsas ilusiones. Traspasar trascendiendo un malestar cultural cuando este se preña de creencias que anulan al ser humano y lo encadenan a miedos, sacrificios y sufrimientos de todo tipo. Debo aclarar que no es intención del autor, jamás y bajo ningún concepto o circunstancia, ofender con lo que expone a cualquier ser que, en sus presentes niveles de conciencia, aún navegue por océanos que nada tengan que ver con lo expuesto en estas páginas. Todos llegamos al puerto de nuestro Ser a la hora señalada y, como defiendo siempre, con su propia hoja de ruta, a través de su propia senda. Hay gente que regresa a casa después de un viaje infernal, otros, en cambio, tras una grata travesía donde han conocido y experimentado paraísos terrenales. El agua no fluye dos veces por el mismo río, dicen que decía Heráclito, así como no hay dos secuencias genéticas iguales en todo el universo ni dos formas de evolucionar y crecer en el espíritu.

Tú eres tu camino
Cada alma construye su propio camino hacia sí misma

   Si bien este libro está destinado a todos los seres de buena fe que deseen alguna pincelada para dar el salto a otros estadios de sus vidas donde poder reconocerse tras desenmascarar a sus egos, lo cierto es que llegará a las manos que deban ayudar. Nada hay casual y si tienen a bien leer estas páginas es porque hoy o mañana o dentro de un tiempo, les pueda ser útil. Sí, muchas veces recuerdo lecturas que de joven no me dijeron nada, pero que volví a ellas con otras edades. No por despertar antes, amanece más temprano. Cada uno tiene su tiempo porque el tiempo, en sí mismo, no es más que la medida humana de un proceso y cada cual va a su ritmo porque lo importante no es llegar primero, sino llegar. Las vidas que has vivido y sufrido tienen sus propias versiones en otros seres y en otras épocas, pero, tú eres la mejor versión de ti mismo. Invito a todos aquellos a los que pueda caer el libro en sus manos y no les llame la atención, a que lo regalen o, en último caso, a que lo dejen olvidado en algún banco de algún parque o resguardado de la lluvia bajo alguna cornisa. Lo que unos desechan a otros alimentan y con este gesto ya habrán comprendido parte de lo que este libro encierra. Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *