CONCIENCIA VERSUS CREENCIAS

El despertar de la conciencia es algo que se persigue mucho, de lo que se habla mucho, pero que trae también muchísima confusión. Esto es así por una simple causa, los términos de conciencia y creencias, –aquello en lo que creo, es mi conciencia- se suelen intercambiar a la hora de dilucidar sobre ellos, pues este último, el de las creencias, suele equipararse con la consciencia y este con la conciencia. Parecen lo mismo ¿lo son? Veamos

Conciencia y consciencia, dos estados, dos procesos, dos realidades

QUÉ ES LA CONCIENCIA

Para los propósitos de este artículo, la conciencia es el Ser (link al canal KUKALOT enYouTube), la Vida misma, no lo que hace posible el desarrollo y mantenimiento del cuerpo y la mente, sino lo que hace posible que el cuerpo y la mente sean y puedan desarrollarse y mantenerse. Desde nuestra óptica, la conciencia humana no está sola, sino que, además de estar en contacto con las demás conciencias, a niveles no perceptibles muchas veces por la consciencia (link al canal KUKALOT en YouTube), es parte ineludible de una Conciencia Superior, llámela Dios, Universo, Leyes últimas, etc., etc. Esta Conciencia Superior no solo es el continente en el que todo se desarrolla, sino el contenido mismo de cada conciencia que de esta Conciencia Superior emanan. Las conciencias humanas comparten con esta Conciencia Superior su más sutil y maravillosa esencia, la capacidad de crear nuevas realidades. Esto distingue a las conciencias de millones de formas de vida que pululan por este maravilloso universo. Muchos de los problemas que han surgido en la construcción de una humanidad acorde a la conciencia que es cada uno de sus miembros, parte de la base de apropiarse, localmente, cada cual en su terruño, de esta Conciencia Superior y convertirla en una creencia particular elevada, en muchísimos casos, al panteón divino. La conciencia siendo, por decirlo de otro modo, el común denominador de la especie humana, fue convertida en un atributo de cada quien, de cada creencia, donde cada quien la entendía a su manera.

   La conciencia es esa “información” que vamos siendo a través de las sucesivas vidas, de las sucesivas encarnaciones, y que tiene como único objetivo experimentarse a sí misma en las infinitas posibilidades de Ser. Desde esta óptica, la conciencia es la energía, ese halo de vibraciones con sentido y significado, que da lugar a la materia, incluida, obviamente, la mente.

La consciencia se alimenta de información. La conciencia de amor

QUÉ ES LA CONSCIENCIA

La consciencia, decíamos, es fruto de esa conciencia que somos. Pero ¿cuál es su naturaleza? La ciencia moderna, la medicina moderna, entiende la consciencia como fruto del entramado cerebral, que consta de una estructura celular muy sui generis y un sinfín de complejas relaciones electroquímicas entre ese particular mundo cerebral. Desde hace algunas décadas se va profundizando en las funciones de las diversas zonas en las que se ha dividido el cerebro para su estudio. En cierta medida esa necesidad de segmentar el cerebro ha frenado su propio estudio, pues el cerebro, como todo en el universo, está interconectado y no se puede entender la parte en su plenitud sin su conexión con el todo. Pero esto es harina de otro costal. Para los que nos interesa en este artículo, la consciencia es la manifestación biológica, bioquímica, de la conciencia. En cierta medida es la manifestación de un orden vibratorio, de un campo vibratorio. Pero la naturaleza encarnada de esa vibración va en ser un hardware y un software (la conciencia sería el ingeniero que ha creado la máquina y los programas). Un hardware que se manifiesta en ese sinfín de neuronas, diversas células glía, y el entramado físico-químico. El software que da vida a ese hardware serían propiamente una orden en particular. Una orden que no hay que confundir con los genes y sus mapas de construcción, que para nuestro entender no dejan de ser parte del hardware. Una orden que solo tiene un fin, la autopercepción. Quién ordena. Para nosotros no hay duda, la misma conciencia en su búsqueda de experimentar las infinitas posibilidades de Ser. De qué trata esa autopercepción. De encontrar en sí misma la conciencia qué es. Cuál es el mecanismo concreto que utiliza la consciencia para esa autopercepción, pues las creencias.

El Ser no puede reducirse al entramado cerebral

QUÉ SON LAS CREENCIAS.

Las creencias son maneras de ver, entender y responder al medio, al mundo que nos rodea. El mundo entendido en su más amplio espectro. Qué tipo de “lenguaje” usa las creencias. El lenguaje primordial para alimentar las creencias es el lenguaje simbólico, oral o escrito, pero no se reduce solo a él. Cualquier “dato” que llegue a la mente a través de los sentidos es capaz de generar creencias, pero, repito, estas nuevas “sensaciones” siempre podrán traducirse a un lenguaje simbólico, cada cual el suyo. El mundo de las creencias es inmenso y cada terruño, cada grupo, cada cultura, ha ido acumulando un sinfín de ellas. En cierta medida podemos decir sin miedo alguno a equivocarnos que las culturas imperantes de hoy en día no son más que creencias que han sido heredadas. La mayor parte de estas creencias son fallidas. Dicho de otro modo, estamos construyendo las sociedades de hoy en base a errores del pasado que se repiten por la fuerza de la tradición, no por su beneficio y prosperidad para la época presente. El despertar de la conciencia humana tiene muchísimo que ver con este mundo de las creencias, mejor dicho, de la superación de este mundo de creencias.

Las creencias suelen frenar la creatividad humana

EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA ¿ES POSIBLE?

Lo primero a tener presente, repito, es que la conciencia no tiene nada que ver con ningún tipo de ética social, política o religiosa. No es una creencia. No es un llamado a un comportamiento concreto, a un tipo de actitud, sino que la conciencia apunta al reconocimiento, en uno mismo y en los otros, del Ser que somos. Este reconocimiento podemos entenderlo, como dije antes, por esa maravillosa capacidad creadora que tiene toda conciencia por el simple hecho de encarnarse. Así todo, las sociedades humanas se han construido en base a creencias de todo tipo y no en consonancia con las conciencias que son. No obstante, los tiempos humanos van apuntalando otra forma de verse el hombre a sí mismo y cada día son más lo que van entendiendo que las creencias son el mayor obstáculo para el desarrollo de una sociedad humana basada en el respeto y el conocimiento. Uno de los más grandes obstáculos para alcanzar una sociedad humana en base a su conciencia es que todas las estructuras sociales están construidas en base a estas creencias que han ido amoldando el camino de los hombres. Dicho de otro modo, el mundo de las ideas, que son el correlato del mundo creativo que cada conciencia es, fue encarcelado en ideologías, es decir, en creencias llevadas al límite de lo infrahumano. Esto sucedió porque en un momento dado, la ignorancia del hombre sobre sí mismo, sobre su propia esencia, fue aprovechada por seres humanos para su propio beneficio y convirtieron las sociedades humanas en campos de batalla donde luchar para doblegar al otro. Las creencias se convirtieron en formas de esclavizar al ser humano en nombre de una ignorancia que se vistió de verdad.

Las creencias orientadas por el ego esclavizan al ser humano a infinidad de miedos

EL IMPERIO DE LAS CREENCIAS ¿CÓMO DOBLEGARLO?

Esta guerra contra el mundo de las creencias solo se puede librar a nivel íntimo. Esto es así por el simple hecho de que todas las estructuras sociales humanas están basadas no en y para el desarrollo de las conciencias, sino para mantener una tradición de opresión y esclavitud, a cualquier precio, de unos hombres sobre otros, de unas creencias sobre otras. Todos sabemos lo que cuesta cambiar de paradigma, aunque la novedad que se proponga es de sentido común y hasta cualquier niño inocente pudiera avalar con su visión infantil. Esto significa que ¿estamos condenados a seguir en una inercia autodestructiva? No tiene que ser así, necesariamente. Para vencer el ingrato mundo de las creencias es necesario despertar a la conciencia que cada quien es y, como vimos, esto no es nada fácil por el mismo hecho que todo está estructurado y configurado para que sigamos esclavos de las creencias. Pero, por un lado, y aquí radica la posibilidad de aspirar a otro mundo, la conciencia es libertad pura y siempre tiende a emerger por más que las creencias quieran encadenar al hombre a todo tipo de miedos, y, por otro lado, con los nuevos saltos tecnológicos, a las estructuras de poder se les hará más difícil el engaño sobre las nuevas conciencias. El mundo de las ideologías tiene sus horas contadas cuando la tecnología vaya quitando las caretas de esas falsas creencias que muchos han asumido como su identidad.

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