LO QUE PUEDE CURAR EL PERDÓN

Estamos en sociedades enfermas y hoy veremos, un poco más, si el perdón cura o no a estas sociedades mortalmente agonizantes. Hemos heredado, y se pierde en la noche de los tiempos su origen, insanas formas de organizarnos como sociedad. Han primado y priman en esa organización el mundo de las creencias. Las creencias (Link al canal YouTube KUKALOT) son formas limitadas de ver e interpretar el mundo que nos rodea y de ellas surgen esas visiones sesgadas, manipuladas, interesadas, de que el mundo es así o de aquella otra manera. No hemos construido ningún modelo social preocupado por ir más allá de las creencias, a saber, la conciencia de ser. Es más, se ha tergiversado a la misma conciencia y se la ha encarcelado en el mundo de las religiones, de esas pseudo espiritualidades que necesitan panteones divinos iracundos, celosos y vengativos para poder sobrevivir. Todo el mundo sabe que los miedos son buenos carceleros y las estructuras sociales creadas saben que los seres humanos necesitan estar encarcelados so pena de encontrar su libertad, su libertad de ser. Es tan enfermiza la organización humana basada en las creencias que han enclaustrado hasta la misma esencia de la libertad fuera del hombre, en el tener, en el poseer, sea un título, dinero, relaciones, etc., etc. La libertad que es reflejo del ser humano nace en la conciencia y su capacidad creadora y no en el mundo de las creencias, sus limitaciones y sus mundanos y mezquinos intereses.

   La gran pregunta es ¿tiene cura estas sociedades enfermas? El perdón sana. Veamos

El único camino para llegar a otro mundo posible es aprender a perdonar y pedir perdón

EL PERDÓN SANA CUANDO SE ABRE A LA CONCIENCIA

El perdón (Link al programa LO QUE CURA EL PERDÓN en el canal de YouTube KUKALOT) no nace de las religiones, ni de las éticas de todo tipo y mucho menos de justicias humanas, siempre interesadas, basadas en el castigo o el perdón. El perdón es una fuerza propia que se encierra en cada conciencia humana y en ese corazón que siente más allá de los sentidos propios de la mente, tan condicionados por el mundo de las creencias. El perdón es, junto al amor, las dos fuerzas que expanden el universo, pero esto es otro cantar. Hoy trataremos el perdón como algo más humano, como una fuerza sanadora.

El odio no puede curarse a sí mismo. Necesita aprender a perdonar para vencer su adicción

   Uno de los efectos que tiene vivir en sociedades enfermas, y no importa el modelo, no olvidemos, que nadie crea que por vivir en mejores condiciones materiales no está enferma su sociedad, uno de los efectos, digo, es alterar el equilibrio anímico de los seres humanos. Eso que llaman stress. Ni siquiera los remedios buscados, entre ellos esas huidas a zonas de confort, pueden remediar esa sensación de cansancio por no llegar a ninguna parte. Y es obvio, pues el ser humano, toda conciencia, humana o cósmica, nace para desarrollar en plenitud su encarnación, su existencia, dentro de cada modelo concreto de sociedad ycon el conjunto de seres que coinciden en un plano espacio-temporal. La conciencia humana no nació para ser esclava. Es más, no puede esclavizarse, aunque se someta la mente a todo tipo de tropelías y huidas hacia paraísos infernales, como las ya mencionadas zonas de confort. Encontrarse a sí misma la conciencia entre tantas creencias fallidas es posible gracias a ese mismo instrumento que encierra dentro de sí, el perdón. Solo a través del perdón puedes acceder al encuentro de tu conciencia al enfrentar tus creencias desde la atalaya del amor. Cuando logras que el amor pueda iluminar la conciencia que eres, la mente se abre como una flor en primavera. Las creencias dejan de tener sentido alguno como instrumento de enfrentamiento, ni las tuyas ni las que puedas ver en las otras conciencias que te acompañan. El perdón, con su compañera de viaje, el amor, solo se activa cuando lo haces desde el corazón y no a través de la razón. Por eso, todo perdón que nace de todo tipo de racionalidades, desde las religiosas o políticas, no sirven para curar a estas sociedades humanas tan falta de amor y perdón. El odio no se cura a sí mismo, pero el amor y el perdón sana todo.

El perdón y el amor son cara y cruz de una conciencia abierta a sí misma

EL PERDÓN SANA ¿HASTA EL ODIO?

La única forma de sanar las sociedades enfermas modernas es sanándose cada uno de sus miembros. La sanación de la sociedad, dicho de otro modo, será el resultado de la sanación individual. Las sociedades están diseñadas para crear, fomentar y multiplicar el odio a través del mundo de las creencias, sean religiosas, políticas o éticas. Solo cuando el conjunto de seres sea capaz de sanarse a sí mismos, podrán construir otro tipo de sociedades. Ya pueden ver o intuir, mirando a su alrededor, lo complicado que está el panorama presente. Pero el mayor problema que tiene cada ser humano de este bendito planeta para poder alcanzar la sanación del alma, que, recordemos, es un paso ineludible y necesario para la sanación social, está en el camino a recorrer. En primer lugar, es un camino que debe emprender en solitario. No hay acompañantes para que la conciencia pueda encontrarse a sí misma. Se ayudará de todas las demás conciencias, pero a la hora del camino, es algo que tiene que pasar en silencio y soledad. Cuando se encuentra a sí misma, debe mantenerse en su ejemplo de vida de amor y perdón, en medio de una vorágine de ruido y odios. Un alma abierta a sí misma, a la conciencia que es, debe mantener su mente alejada del odio imperante tratando a diario con ese sentimiento y debe hacerlo, como conciencia despierta, sin los falsos señuelos de las creencias. Puede parecer una tarea titánica, y lo es, pero es el único camino. ´

Las creencias someten al hombre a todo tipo de miedos

   El perdón sana y no solo es una opción de vida para la supervivencia personal, sino el único camino para la salvación del grupo. El mundo cambiará cuando cambie cada uno de sus miembros. Es más, por eso es tan complicado el cambio, con una sola mente perversa, abierta al mal y no al bien, el con junto peligra. Todo el mundo sabe que el cáncer del cuerpo comienza con una sola célula cancerígena y una sola de ella puede hacer recaer la sanación del cuerpo. Así todo, por complicada que sea la tarea, el mundo de las creencias debe dar paso al mundo de la conciencia so pena de convertir a las creencias en los últimos verdugos de la especie humana.

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